martes, 14 de septiembre de 2010

Cuando Dios no te llama para el canto...

Os he fallado. Lo siento. No he podido cumplir mi noble propósito de actualizar una vez por año. Lo que os tengo preparado... ¡no puede esperar!

Yo disfruto mucho de la música. Quedé prendado de Luis Aguilé desde que protagonizó con Mariquita Gallego La Chacota. El mejor, desde Juanita Banana a Nadie me quita mis vacaciones en Castellón. Pero bueno, que me voy por los ramales, esto no va de Luis.

Hoy hablaremos de dos criaturas fantásticas quasimitológicas del universo para-lelo de YouTube. ¿Qué tienen en común estos dos seres? Webcam. ¿Qué les diferencia? El P.I.B. de sus respectivos países de origen. Allá vamos.

Caso 1: El niño andrógino filipino

Chico de complexión delgada y prendas XL. No os confundáis no es un rapero malote con oros. La verdad es que me dan ganas de mandarle lentejas y mi camiseta de Barcelona '92 por Seur. El chico es todo un audiovisual performer. Canta y baila bajo petición, como Amy Winehouse después de cuatro copazos.

Su repertorio es amplio y he tenido que seleccionar sus dos mejores piezas, aquí las tenéis.





Ya lo sé, qué fuerte. Valor el suyo por hacer los vídeos y coraje el nuestro por verlos. Aún tiene más vídeos: Ricky Martin, Gaga, Rihanna, etc. Pero dice que no acepta más peticiones porque se le ha roto la cámara, ¡que alguien le envíe una ya!


Caso 2: La niña trol-en-las-mazmorras

Ella es... el eslabón perdido, es lo que pasa por probar la poción multijugos y que se te vaya de las manos. Nichole tiene 19 años, 7 dioptrías ¡y muchos dientes! No monta tanto espectáculo como nuestro amigo filipino, ella es mucho más parsimoniosa. Su peculiar voz es una mezcla entre Shakira, Björk las pastillas de freno de mi Twingo. Estas son dos de sus perlas.





¿Existe algún hechizo para transformarla a su estado natural? No lo se, y a Taylor Swift no le importa en absoluto. Más vídeos en su canal.

Si al final es que cuando Dios no te llama para el canto... ¡YouTube te hace partner!

2 comentarios:

  1. Ya echaba de menos leer tus palabras, oírlas no saciaban mis ganas de ti.

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Cada vez que comentas en este blog Zensurado obtiene placer erótico. ¡Así que no le dejes morir de abstinencia!